LA EDUCACIÓN QUE QUEREMOS NO SE DEFINE SOLAMENTE EN LA MESA FECH. EL CAMPUS Y LAS CARRERAS SON NUESTRA APUESTA.
Porque lo fundamental es que la construcción de la demanda provenga de quienes dan la pelea en las Facultades y en las calles. Esta debe tener un enganche directo con los espacios locales, sin embargo, año a año somos testigos de que ni las mesas CONFECH-MINEDUC ni los petitorios de “corto plazo” de la CONFECH, ni los “referéndum” de la FECH, convencen a nadie: ni al ministerio, ni a rectoría, ni a nosotros mismos como facultad. No sirve enarbolar la bandera de “las bases” a la hora de hacer campaña y después desaparecer de las asambleas de carrera, de la coordinadora de campus y validar errores tan grandes como el referéndum FECH.
Lo avanzado en JGM este año, así como otros petitorios locales emanados de distintas carreras y facultades, serán el primer paso para seguir potenciando la organización y coordinación territorial. Que los discursos no nos confundan: la izquierda hace décadas que no se construye desde un puesto en la mesa FECH y si hay que tomar el camino largo para hacerlo, desde la concejería y el campus asumiremos ese desafío.
CONCEJERO O CONCEJERÍA, NO MÁS TRABAJO INDIVIDUAL
El Concejero no deja de ser un cargo extraño: cargo individual, que maneja mucha información gracias a su participación en el pleno, que no está obligado a responder a sus bases y muchas veces termina en secretarías que no dan a conocer sus frutos (¿conocen el trabajo de la secretaría de Financiamiento, por ejemplo?). Por otro lado, entendemos que las discusiones políticas se tienen que dar preferentemente en las facultades y no quedarse en las cuatro paredes del pleno.
Es por eso es que:
1. Me comprometo a llevar las posiciones que en sociales se han acordado este año – Acceso, Financiamiento e Institucionalidad - a todos los espacios que como concejera me toque participar (Pleno, secretarias abiertas FECH, Coordinadora de Campus, comisiones CECSO, etc.)
2. Del mismo modo que me comprometo a someter mi voto en el pleno de federación a lo que decida nuestra facultad, por sobre lo que piense el colectivo al cual represento.
3. Trabajaré con un EQUIPO DE CONCEJERÍA conformado por compañeros de todas las carreras, que apoyará en todas las actividades propuestas, así como prestar manos para las comunicaciones semana a semana entre la Facultad, JGM y el Pleno.
ABRIR ESPACIOS ALTERNATIVOS PARA DIVERSIFICAR LA
PARTICIPACIÓN
En estas últimas semanas en Sociales se ha destapado una realidad que ha estado soterrada hace mucho: la desconfianza en la política, en las organizaciones, en la posibilidad de generar verdaderos cambios. Existe una cultura en Sociales de decir sí a todo paro que “se baje”, nos hemos acostumbrados a participar casi exclusivamente levantando la mano en una asamblea de curso, votando por mail o marcando una raya en un papel en épocas de elecciones. A pesar de los esfuerzos que se han hecho, no hemos sido capaces de romper con esta inercia por completo, por lo que nos queda mucho trabajo por hacer.
Ante este desgaste – diagnosticado año a año – es necesario abrir espacios alternativos de participación que permitan una diversificación de las posibilidades de hacer algo. La participación no solo hay que entenderla cuando uno se refiere a una organización política o bien a un centro de estudiantes. La participación es conversación, es acción, es colectiva, de todos y la concejería es precisamente un espacio a través del cual canalizar las ganas y las pegas de todos.
Por esto es que:
1. Generando equipos de trabajo buscaremos recuperar espacios que den cabida a las distintas iniciativas que aportan a la construcción de una nueva Facultad y Sociedad, buscando canalizar las ganas y las pegas de todos. Estos equipos serán temáticos (Acceso, que ya existe y en el cual participo, ESUP, Pre-grado, Cultura, ecología, etc.).
FORMACIÓN E INFORMACIÓN PARA TODOS
El concejero maneja mucha información y de todo tipo: desde las actas del pleno hasta petitorio nacionales o de otras organizaciones. Sabemos que la información mal entregada nos aleja de los conflictos de la educación superior y contribuye a que nos interese cada vez menos participar de nuestras asambleas. ¿Cómo evitar que tanta información se transforme en spam?
1. Proponemos crear medios de comunicación estables (blog, videos, palomas informativas, etc) que permitan que la información se vuelva coherente (contextualizar los llamados a movilizarse, simplificar los procesos que se viven en la CONFECH y en el Pleno, etc.) e inclusiva (recuperar la voz y las dudas de todos los compañeros).
2. Con el mismo fin, levantaremos espacios de autoformación según las dudas que vayan saliendo de los compañeros, además de las ya conocidas “Escuelas Estudiantiles” a inicio de año.
RECUPEREMOS NUESTROS ESPACIOS Y NUESTRAS MEMORIA
Los últimos años ha habido intentos de revivir el campus, pero aun tenemos que superar la parcialidad de estas iniciativas. No nos podemos quedar en un mitin en los presidentes, en unas vacaciones obligadas, o en una suspensión de clases. Es necesario recuperar la memoria de un movimiento estudiantil que fue importante en las peleas de la sociedad de antaño; recuperar a figuras como Pedro Ortiz o José Carrasco Tapia, quienes desde su condición de estudiantes y de profesionales lucharon por una sociedad distinta. Sin embargo, no podemos quedar solo en elevar la identidad de nuestros espacios, si no que recuperar en la práctica a los mismos.
Por esto es que proponemos
1) Generar actividades que contribuyan a recuperar la memoria al menos en las fechas emblemáticas como el el 29 de marzo y el 11 de septiembre.
2) Promover y apoyar acciones de reciclaje y/o utilización de los espacios.
3) Apoyar la construcción de una coordinadora que tome decisiones en conjunto con profes y funcionarios sobre el Campus como espacio perteneciente a toda la comunidad aledaña.
4) Avanzar en la concreción del Protocolo de Convivencia de Campus que el 2008-2009 se intentó generar.
5) Crear lazos más estables con los funcionarios – no sólo de la FENAFUCH – para que la unidad funcionario-estudiante deje de ser meramente discursiva, o asistencialista a través de reuniones informativas y de la generación de actividades en conjunto.